Luis Tamargo - Escritos Para Vivir
Luis Tamargo
   

 

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Escritos Para Vivir Me pide Luis Tamargo unas palabras a modo de prólogo y es encargo agradable, como toda encomienda que nace del afecto. Ahora que los años han pasado para los dos y, aún jóvenes, pronto dejaremos de serlo, se comienza a recontar el capital de existencia y el pasado todavía cercano se agolpa en la puerta pidiendo paso para entrar (no deja de ser un mal síntoma). De Luis oía hablar en casa por dos razones. Una casi frívola, pero que no por ello debo omitir: su parecido con un jugador del Barcelona que hoy he escuchado en la radio se iba a retirar. Cuando la elegante figura de Amor aparecía en pantalla, mi padre, inevitable, siempre lo decía: es igual que Luis Tamargo. Era uno de los ritos de la vida familiar que yo anticipaba en cuanto los jugadores saltaban al campo y comenzaban a hacer ejercicios de calentamiento. La segunda, más importante, sin duda, era la cita que de él se hacía en la mesa, a la hora de comer, en aquella especie de conclave familiar que siempre añoraré. También cuando mi padre-profesor, armado de paciencia, poniéndose en el mejor de los casos, transcurrido el curso y corrigiendo los exámenes, nos decía que, pese al desastre de lo que estaba leyendo, había merecido la pena alguna afonía y tanto desconsuelo. Por lo menos a media docena de personas les había servido. Entre ellos Luis, siempre cumplido integrante de aquella minoría selecta. Así que cuando me lo encontraba en la calle y me saludaba con su expresión "masculinamente seria" que aún no le ha abandonado, era lógico que me fuera simpático, porque me resultaba cercano si bien no existía aún la amistad de la que podemos presumir en el presente.

A pesar de los muchos avatares, estos bellos poemas, y también prosa poética, demuestran que Luis no ha abandonado el gusto por la palabra. Le imagino en esas horas domésticas que nos redimen de las pequeñas o grandes injurias de la vida (Dios aprieta pero no ahoga), enfrentándose al miedo de la hoja en blanco, trabajando la materia de la que el poema está hecho con el simple artificio de una hoja y un bolígrafo. Quizás con su niño cercano, tirándole del pantalón. Tal vez compartiendo algún "hallazgo" que lee a su mujer para pedirle opinión. En definitiva, con la alegría de todo poeta, como un cazador de sombras que, tras una particular y tenaz persecución, cobra su pieza y lo celebra. Le veo también después guardando amoroso los poemas en una de esas múltiples carpetas extraviadas. Ahora los recupera antes de que las hojas se pongan amarillas. Hemos de celebrarlo.

                                                   RUBEN L-TAMES I.

“Escritos para vivir” recoge unos bellos poemas de la mano de Luis Tamargo. Dirigidos siempre a un interlocutor al que apela, el universo que conforman los poemas y la prosa poética de estos escritos. Emplea el lenguaje coloquial e introduce al lector en una atmósfera cálida."- Ediciones Escribir y Publicar.

"Luis Tamargo es natural de Santander, en el norte español. Cursó estudios de Filología Hispánica y ha publicado "Escritos Para Vivir" (1998), su primer libro de poemas; “Era Un Bosque” (2004) y "A Media Distancia" (2006), de narrativa. Además de su obra poética, agrupada bajo el sobretítulo de "Poemágenes", trabaja en la actualidad en una selección de relatos breves donde la prosa adquiere una dimensión poética emocional." - Editorial Letra Clara.

Una obra original de (c) Luis Tamargo